Afición | 03/17/17 00:00

Elisinio González G.

elisinio.gonzalez@epasa.com

@eagonzalezg

@eagonzalezg

Seguro que pocos, pero muy pocos son los que creen que Gennady Golovkin perderá mañana sábado ante Daniel Jacobs, cuando se citen en el mítico y legendario Madison Square Garden de Nueva York, Estados Unidos.

Y no es insólito que se piense de esta manera, cuando se conoce que en el peso mediano no existe un boxeador más completo y más peligroso que el nacido en Kazajstán.

Invicto en 36 combates, Golovkin es campeón mundial unificado de las 160 libras. Actualmente, posee los cetros mundiales de la Federación Internacional de Boxeo FIB y del Consejo Mundial de Boxeo CMB, además del cinturón de supercampeón mundial de la Asociación Mundial de Boxeo AMB.

Que a nadie le quede duda de que en sus puños posee dinamita pura, por algo ha enviado al mundo de los sueños a 33 de los 36 contrincantes que ha enfrentado. Lo sorprendente es que de esos 33 que ha anestesiado, 23 son consecutivos.

Golovkin no es el boxeador que da marcha atrás. Desde que suena la campana sale a lanzar combinaciones de golpes con velocidad y precisión. Y no descarten su "jab", el cual apabulla, es rápido y contundente.

Sin embargo, a pesar de todas estas virtudes, se sabe que Golovkin no ha enfrentado a un peleador de clase A, en este caso uno como Daniel Jacobs.

¿Y dónde radica la peligrosidad de Daniel Jacobs? Lo he repetido una y otra vez, en su motivación. Sí, esa motivación que lo llevó a vencer al rival más difícil que ha enfrentado en su vida, el cáncer.

El nativo de Nueva York tuvo que librar una cruenta batalla con esa terrible enfermedad, luego de que en el 2011 le fuera detectado un tumor maligno en la espina dorsal.

El padecimiento óseo, que amenazaba con acabar con su vida, lo dejó paralizado temporalmente y, de acuerdo con sus doctores, el boxeo había terminado para él.

Señores, ese es Daniel Jacobs, un boxeador cuya lucha contra el cáncer le dio una mentalidad mucho más fuerte.

Pero claro, dirán algunos detractores que no solo con motivación se gana en el deporte. Cuidado, no se equivoquen, Jacobs puede ser tan peligroso como Golovkin.

Al "ring" subirá como monarca mundial regular mediano de la AMB, faja que le dio el derecho a ser el rival mandatorio del kazajo. Chance que ganó sumando victorias con el poder destructor de sus puños, en el que resaltan sus 29 nocauts en 33 pleitos celebrados, con una sola derrota.

Ahora, lo impresionante de su récord es que, desde que regresó al boxeo, luego de su lucha contra el cáncer, solo ha conocido la palabra victoria, y ha salido triunfador en sus 10 choques, todos por la vía del cloroformo.

Queda claro que Jacobs tiene la capacidad noqueadora, pero no descarten que también es un boxeador muy fino, que se mueve sobre el cuadrilátero con fluidez y rapidez.

Hoy es fácil inclinar la balanza hacia donde Golovkin, pero que a nadie se le olvide que Jacobs tendrá de su lado la motivación y esa creencia de que no hay nada que no pueda vencer.