Afición | 02/17/17 00:00

Elisinio González G.

elisinio.gonzalez@epasa.com

@eagonzalezg

@eagonzalezg

Lo mejor que le pudo pasar al béisbol panameño ha sido arrancar la temporada 2017 con una final con sabor a clásico de Azuero.

También hay que darles mucho crédito a los protagonistas de esta emocionante película de la final del Campeonato Nacional de Béisbol Juvenil, la cual rodará esta noche su quinto capítulo.

Me quito el sombrero y aplaudo de pie a los aguerridos peloteros de Los Santos y Herrera porque han dejado hasta el alma en el campo de batalla, en una serie que ha sido emocionante, muestra de ello es que está empatada a dos victorias por bando.

El béisbol está en su mejor momento, en boca de todos, comprobando de esta forma por qué es llamado "Su Majestad".

La popularidad, incluso, se ha apoderado de las redes sociales, especialmente en Facebook e Instagram, en el que se ven a los fanáticos de ambas novenas subiendo fotos de los diferentes partidos que han asistido.

Lo anterior solo me lleva a pensar que esta noche se vivirá un lleno de Carnaval en el estadio nacional Rod Carew, lo que aumentará aún más las arcas de la Federación Panameña de Béisbol Fedebeis.

Según un comunicado de la Fedebeis, en los cuatro partidos de la final, divididos en los estadios Olmedo Solé, de Las Tablas, y Rico Cedeño, de Chitré, ingresaron 14,054 aficionados, dejando $53,038.50 en ingresos.

Pero el entusiasmo de la afición por tener presencia en los estadios de béisbol no solo se ha vivido en esta fase final.

En la ronda regular, en 108 juegos, la asistencia fue de 83,779 aficionados; en la fase de ocho; en 15 juegos, ingresaron 16,222 fanáticos; y en la semifinal, en 9 partidos, asistieron a los coliseos 18,7111 aficionados.

No hay dudas de que estos son números envidiables para las otras disciplinas deportivas, más cuando en el terreno de juego son peloteros, entre 15 y 18 años, los encargados de brindar el espectáculo.

En los años que llevo caminando en el periodismo, confieso que hace rato no veía un Campeonato Nacional de Béisbol Juvenil tan exitoso como este, en el aspecto de la asistencia de los fanáticos a los coliseos.

Precisamente es hoy la baja asistencia de los fanáticos, a los diferentes eventos deportivos en Panamá, el verdadero dolor de cabeza que tienen las otras federaciones.

El ejemplo más claro lo vemos en la Liga Panameña de Fútbol LPF, que aún no encuentra la fórmula para hacer de sus torneos un éxito en asistencia.

Me parece que la LPF ha tenido, desde que apareció en el 2009, el tiempo suficiente para hacer de los clubes más regionalistas.

Allí está la clave para ver muchos más fanáticos en las gradas en los partidos de la LPF.

Pero claro, para esto los clubes deben trabajar arduamente e incansablemente de la mano de la Federación Panameña de Fútbol Fepafut. Que cada uno de los clubes adopte una provincia. Pudieran hasta abrirles las puertas a una o dos figuras de esas provincias, con tal de que se sienta una identificación real con el equipo.

Este es el único camino que le veo a la LPF. Ya es hora de copiar al béisbol.