Afición | 03/20/17 00:00

Humberto Cornejo O.

humberto.cornejo@epasa.com

@cornejohumberto

Parece mentira que en Panamá, un país que se ha caracterizado a través de los años por la mezcla de culturas, etnias y religiones, pueda existir un rastro de discriminación o racismo.

Aunque usted no lo crea, en pleno siglo XXI, aún hay personas que se creen con el derecho de menospreciar o segregar a personas por su vestimenta o color de piel.

Y si aún no nos cree, le pueden preguntar al gerente del Costa del Este FC, Felipe Borowsky, quien lo vivió el pasado viernes, en la primera fila en un restaurante de la ciudad capital.

Según Borowsky, en un comunicado en redes sociales, había quedado con cuatro jugadores del club todos miembros de la selección sub-17 de invitarlos a cenar en el restorán Brava Pizza de Costa del Este, con el fin de felicitarlos por su convocatoria para el amistoso contra Cuba.

Borowsky explica que les dijo a los jóvenes futbolistas que se fueran caminando al lugar, porque su auto estaba lleno.

"Ellos llegan al restaurante, ingresan los cuatro y piden una mesa para seis. Se les vienen para encima los meseros y el gerente y les dicen que está lleno el local, no tenemos mesas. Uno de los pela'os se sienta en un sillón en la entrada a esperar la mesa. Luego llega una pareja con sus cinco hijos y los hacen pasar primero", describe Borowsky en la misiva en la red social.

"Se dirige el gerente hacia el joven que está en el sillón y le dice que no podía estar ahí, que tenía que retirarse del local. En eso que el gerente está hablando con el pela'o, vengo llegando, veo lo sucedido y no termino de estacionarme y dejo el carro en la mitad de la calle. Me dirijo al gerente y le pregunto qué pasó, su respuesta fue: nosotros tenemos un 'target'. Entonces les pregunto que si por ser negros los sacaste, les dije racistas y discriminatorios", finalizó.

Estas declaraciones causaron gran malestar entre la población, que de inmediato condenó a estos señores.

Se defienden

Al ver que el tema se llevó el protagonismo en las redes sociales, el restaurante Brava Pizza, bajo la firma del socio Iván Kourany, envió una notificación para presentar su versión de los hechos.

"Debido a la gravedad de las acusaciones, por este medio manifestamos que estas declaraciones no representan en absoluto los valores y principios de nuestra empresa, ni las políticas de las cuales se rigen los casi 100 empleados que laboran en ella", expresó Kourany.

"Quisiéramos pedir disculpas públicas por lo sucedido a los chicos de la selección el día viernes, ningún ser humano debería ser discriminado por su raza, nacionalidad, religión o ideología", añadió.

Además, Kourany confirmó que el empleado fue despedido, ya que "tienen una política de cero tolerancia ante este tipo de incidentes, lo sucedido el viernes representa la opinión personal de un colaborador que actuó solo sin consultar con la gerencia general o los socios de la empresa".