Ahora lo extrañan
Hay quienes dicen que nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde; bueno, algo así es lo que está ocurriendo con la hinchada del Santos Laguna de México.
Luego de que el equipo que dirige el portugués Pedro Caixinha traspasara, antes de iniciar esta campaña, al panameño Felipe Baloy, el conjunto de la Comarca Lagunera ha padecido de serios problemas defensivos, un dilema que tiene inconforme a sus seguidores.
La gota que derramó el vaso de agua sucedió el miércoles, cuando el Santos Laguna fue eliminado por el Lanús argentino de los octavos de final de la Copa Libertadores de América con dos goles y su zona de seguridad fue claramente cómplice.
Durante y después del partido, los fanáticos del cuadro lagunero corearon el nombre del capitán de la Roja, dejando en evidencia su descontento con la transacción que lo envió a Monarcas Morelia.
De esta manera, el estadio Nuevo Corona, ubicado en Torreón, suelo azteca, fue testigo de la peor actuación defensiva de su equipo en muchos años, algo que no sucedía cuando su área era custodiada por el guardián canalero.
Baloy defendió por tres años la camiseta lagunera (2010-2013), tres temporadas en las que ofreció seguridad y respeto a la hora de defender sus colores.
En este etapa de su carrera ofreció 10,683 minutos de garantías para los de la Comarca.
Además, aportó cuatro goles, una cuota muy buena para un zaguero central. También fue expulsado en seis partidos.