Aliancista desde la cuna
El Alianza FC puede no ser el equipo que tenga la mejor afición del fútbol panameño, pero dentro de su hinchada cuenta con un pequeño angelito que desde las graderías ilumina el camino de toda la plantilla, en especial de su padre, Alberto Quiñones. Apenas tiene cinco meses de vida. No puede gritar y alentar aún, sin embargo, trata de no perderse ningún encuentro de su Alianza: es verdolaga desde la cuna, de nacimiento.Mientras transcurre el duelo, la pequeña Danais, vestida con su gorro y suéter muy bien identificado con el escudo del club, además de un pantalón verde, se mantiene despierta viendo jugar a su padre, que cada vez que puede, mira hacia las gradas en busca de su pequeña. No importa que sea de noche, el sueño puede esperar.Todo indica que Danais andará por el mismo camino que su madre Aremis: siendo amante del fútbol y del Alianza.Aremis cuenta que asiste a los choques de los pericos, no solo para ver jugar a su pareja (con la que tiene casi dos años de relación), sino también porque le gusta este deporte.La historia de amor entre Aremis y Alberto, que al principio sonaba improbable, se inicia entre una fiesta y un baile.Aremis cuenta que ambos son vecinos, que se conocen de toda la vida, mas nunca pensó tener una relación con Alberto, ya que él era muy liso (risas).Empero, al final, los dos, por esas cosas del amor y del destino, terminaron juntos y concibiendo a la pequeña Danais, que de aquí a unos años, sin duda alguna, será una de las más fervientes hinchas del combinado aliancista y de