Así no se juega
La Fedebeis anunció que los infantes recibieron atención médica, y que tomarán las medidas necesarias para mejorar en todos los aspectos.
La preocupación corrió como pólvora ayer entre los padres de familia (de varias provincias) al ver cómo sus hijos tenían problemas estomacales (vómito y diarrea) en el segundo día de acciones del Campeonato Nacional de Béisbol Sub-10, que se desarrolla en la Ciudad del Saber.Pero no todo queda allí, ya que también denunciaron que solo había un paramédico para los tres campos en los que se desarrollan los juegos del certamen.Al recibir estas acusaciones, este medio llamó al director del torneo, Aníbal Reluz, quien confirmó que había jugadores que presentaban un cuadro de diarrea. Ya llevamos un médico a las Aldeas Infantiles y a otro médico a la sede (del torneo). Ellos (los doctores) vieron eso y recetaron unas medicinas, que ya dimos, y otras tenemos que comprar, dijo Reluz, quien es el actual gerente de la federación. Estas cosas suelen pasar en estos torneos. El menú está bueno, está completo. Puede ser algo de la salsa o una ensalada, estoy especulando. Estamos trabajando para que todo termine. Ya mandamos a mejorar todo lo referente a la comida, agregó.Sobre los paramédicos, Reluz comentó que hay dos de ellos que se encuentran distribuidos en los tres estadios del complejo.Uno está en el área de los cuadros dos y tres, y otro en el cuadro uno. Lo que sucede es que ellos (los padres de familia) no los conocen. Todo esto se va a mejorar, son cositas que uno tiene que arreglar. Los niños están jugando buena pelota, sentenció el directivo.