¡Aún duele!
Hace ya 87 días desde que Estados Unidos cerró la puerta del Mundial Brasil 2014 a la selección panameña, pero su capitán, el zaguero Felipe Baloy, aún no pasa aquel trago amargo.
Y es que solo hacía falta dos minutos para que la Roja lograra el pase al repechaje mundialista, dos minutos que el zaguero del Morelia de México jura que recordará el resto de su vida.
Toda la vida vamos a tener presente eso (la eliminación), cada vez que pensemos en una eliminatoria, en un mundial; ese partido y esos minutos finales van a llegar a la cabeza y nunca van a olvidarse, explicó el canalero sobre aquel partido del pasado 15 de octubre, cuando la Roja vencía 2-1 a los norteamericanos y al final cayó 3-2.
Siempre van a estar ahí y siempre van a doler, pero hay que aprender a vivir con eso; fue un momento muy amargo para los jugadores y para todo el país, añadió el defensor.
A la hora de buscar un culpable, Baloy aseguró que no hubo más culpable que los jugadores que ese día estuvieron dentro de la cancha del estadio Rommel Fernández.
De pronto sí pensamos eso (que fue injusto), pero creo que el fútbol no es de merecimientos, es de hacer las cosas hasta el final y nosotros no las supimos hacer, porque en el último minuto dejamos que nos hicieran un gol que nos mató y nos dejó fuera de la posibilidad de ir al Mundial, contó el jugador de 31 años en una entrevista publicada por el portal de internet fútbol.univision.com.