Bombas y dolores de cabeza
El revés ante Trinidad y Tobago deja muy tocada a la Roja, sumergida en la polémica por el caso Cooper y el silencio de El Bolillo
Afortunadamente, el discurso esbozado desde el seno de la Roja, de que la eliminatoria mundialista empezaba desde el partido de preparación del jueves ante Trinidad y Tobago (el cual Panamá perdió en el Rommel Fernández por 2-1) fue solo eso, un discurso, porque, de otro modo, el impacto de todas las bombas que estallaron tras una noche para el llanto hubiese sido mucho mayor.Y es que el efecto de este duro golpe incluso se extendió hasta un día después. A continuación, este medio presenta la resaca que dejó el revés ante los trinitenses.
Exclusión y poco profesionalismo Armando Cooper, jugador del Árabe Unido, fue nuevamente utilizado por el seleccionador Hernán Darío El Bolillo Gómez como marcador de punta derecha. El futbolista, aparentemente, incómodo en esa demarcación (se siente mejor en su sitio natural, de volante), mostró una actitud un poco despectiva en el terreno -según manifestó Nelson Gallego, uno de los asistentes técnicos de la Roja- y fue sustituido al término del primer acto, en el que recibió un fuerte y hasta ofensivo cántico de cierto sector de la gradería: Cooper, deja la cue.... Al día siguiente, la Fepafut (Federación Panameña de Fútbol), a través de su cuenta de Twitter, informó: El cuerpo técnico de la Selección Nacional ha tomado la decisión de separar a Armando Cooper de la concentración. La información que circula en los corrillos futbolísticos es que Cooper, no de buenas maneras, le expresó al cuerpo técnico su disconformidad con la posición que le correspondió jugar. Su compañero Luis Tejada, ayer, comentó, entre otras cosas, que el colonense tiene algunas cositas que cambiar y que tiene que poner los pies sobre la tierra.
La racha se extiende La caída en el Rommel Fernández significó el decimoprimer partido seguido que completa el conjunto istmeño sin conocer la victoria (cuatro derrotas y siete empates), todo esto a casi un mes para que arranque la eliminatoria mundialista, y con un fogueo ante México a la vista (el martes, en condición de visitante).
Sin Román Torres, sin almaGallego repitió una y otra vez en la conferencia de prensa, con tono de preocupación, la mucha falta que hizo Torres al equipo. Hoy día, a Román es difícil reemplazarlo... en Panamá nos hace mucha falta ese tipo de jugador. Al mismo tiempo lamentó la ausencia de Harold Cummings, quien venía siendo su compañero habitual en la parte central de la zaga.
Pocas alternativasDejó Gallego otra vez en evidencia algo en lo que ha venido haciendo hincapié desde hace mucho tiempo y es que, bajo su óptica, Panamá no cuenta con tantos jugadores de un nivel tan importante.Panamá no tiene tantísimos jugadores para reemplazar uno por otro, declaró la noche del jueves, al tiempo que ponía sus esperanzas en ausentes como Blas Pérez, o en las mejoras que puedan sufrir de aquí a un mes Cooper o Valentín Pimentel, quienes hasta hace poco empezaron a jugar con sus respectivos clubes. Igualmente, confía en que Felipe Baloy pueda integrarse rápido a las exigencias tácticas del onceno nacional.
Match deteriorado En la antesala del choque, el mediocampista Aníbal Godoy señaló que para algunos aficionados, la selección era como una moda. Pues, la noche del jueves, el elenco canalero no estuvo muy de moda, debido a que la asistencia de público fue bastante pobre. Hay que añadir que, por parte de algunos aficionados, hubo pitos y silbidos contra el equipo. Después de finalizado el cotejo, Gallego encendió más la mecha: Difícilmente Panamá hace un partido de local y va a llenar el estadio... Lo podrá llenar cuando juega con un rival como Colombia, porque hay muchos colombianos en Panamá. La afición panameña tiene que querer mucho más a su selección.Luego, el sudamericano matizó un poco sus declaraciones: También tenemos que ganárnosla (a la afición) nosotros. Y cerró diciendo que necesitamos que Panamá, jugando como local, no se deje llevar del público, sino que la manera de jugar, el estilo de juego, lo imponga así la gente se moleste o silbe.
El Bolillo, en silencio
El entrenador al mando del seleccionado escarlata, Hernán Darío Gómez, volvió a dejar plantados a los medios en un momento vital, en el que debía dar muchas explicaciones a la Marea Roja. En el transcurso del encuentro, fue uno de sus mano derecha, Edgar Carvajal, quien dio todas las indicaciones; a la hora de su comparecencia, en tanto, envió a su otro hombre de confianza, Nelson Gallego, a ponerle el pecho a las balas.
Hernán Darío es un ser humano común y corriente que siente los golpes, que necesita hablar con su grupo, que hay momentos en los que no está dispuesto..., excusó Gallego a El Bolillo.Hay que recordar que Gómez tampoco conversó con la prensa en los días previos al enfrentamiento ante los caribeños.