Con todo el poder del oro
Estados Unidos se presenta, una vez más, como principal y casi único favorito al título olímpico en Río de Janeiro, una medalla de oro que sería la decimoquinta de 18 posibles para el país que sigue dominando con autoridad un deporte al alza, pero al que sigue aportando la gran mayoría de sus principales estrellas, entre las que destacan Kevin Durant y Carmelo Anthony.
Es tal el dominio de Estados Unidos en el torneo masculino de baloncesto que las 17 veces que ha participado -no estuvo en Moscú 80 por el boicot occidental- ha acabado en el podio. Aunque los americanos no reconocen la derrota de 1972 en Múnich, la de la canasta de Sergei Belov en los tres segundos más polémicos de la historia.
La victoria del Team USA solo parece que pueda ser discutida por la España de Pau Gasol, su rival en la dos últimas finales, en Pekín y Londres, pero el paso del tiempo de la plateada generación española y la ausencia de Marc Gasol merma las opciones españolas.
La condición de favorito del equipo del "Coach K" Mike Krzyzewski no merma ni aún con las bajas de Stephen Curry y LeBron James, sin duda los dos mejores jugadores de la actualidad.
No son las únicas ausencias ilustres de un equipo mermado por las lesiones y el temor al zika Harden, Paul, Griffin, Westbrook, Aldridge, Leonard..., pero de un nivel excelso y con un par de superestrellas, Durant y Carmelo, que solo ellas asustan. "Melo", por cierto, quiere ser el primer jugador de baloncesto en la historia en lograr tres oros olímpicos.
Alrededor de Durant y Carmelo, "all stars" y jugadores de primer nivel NBA, como Kyrie Irving, Klay Thompson, Paul George, Daymond Green, Jimmy Butler, DeMarcus Cousins o DeAndré Jordan, garantizan un poderío inigualable por mucho que España, Argentina y Francia tengan sus equipos plagados de jugadores de la NBA.