Dame un abrazo, amigo
La leyenda del béisbol de las Grandes Ligas brinda su apoyo total a su amigo Alex Rodríguez. Considera que A-Rod puede ser fundamental para los Yanquis este año.
@Edgonzalez29
La grandeza del panameño Mariano Rivera sigue probándose estando ya retirado. Y es que pese a que la franquicia de los Yanquis de Nueva York reúne en su plantilla a una gran cantidad de estrellas, los medios siguen teniendo como referente al de Puerto Caimito, quien se encuentra dándoles una mano a los del Bronx en el campamento primaveral.
Esta vez fue ESPN el que abordó a la leyenda istmeña para cuestionarle sobre un tema que, irónicamente, ni el más grande taponero de todos los tiempos puede cerrar: Alex Rodríguez. Rivera se reafirmó y dijo que A-Rod sigue siendo su amigo, independientemente del gran quilombo que hoy día rodea la carrera del tercera base.
No he cambiado de opinión. Todos somos humanos. No es fácil, pero no voy a decir que no es mi amigo ni lo voy a desechar. Todos cometemos errores. No estoy diciendo que lo que hizo estuvo bien, pero tampoco lo voy a apartar como si no fuera nadie para mí, indicó.
Vistiendo su retirado número 42 nuevamente, Rivera agregó que Rodríguez es un pelotero de mucho conocimiento y no le cabe duda de que podrá contribuir a que los Yanquis alcancen la postemporada.
Alex tiene mucha experiencia y puede ayudar mucho al equipo. Ya lo demás es tiempo pasado y tiene que enfocarse en lo que tiene que hacer ahora, comentó.
Hay que recordar que Rodríguez fue suspendido el año pasado por violar las normas sobre drogas y el contrato laboral.
El antesalista no juega una temporada completa en las Grandes Ligas desde 2007 por la suspensión, operaciones en ambos lados de la cadera y algunas otras lesiones.
En cuanto a quién podría ocupar el puesto del nuevo cerrador de los Yanquis ante la salida de David Robertson, Rivera afirmó que los relevistas Dellin Betances y Andrew Miller solo tienen que enfocarse en dar el máximo sobre la lomita y no en qué podría significar eventualmente tener la oportunidad de llenar sus zapatos.