Fiesta en el Rod Carew
Largas filas, los colores blanco, azul y gris, y una que otra camiseta de color naranja, fueron los elementos que le dieron vida ayer al estadio Rod Carew, que recibió el juego entre los Yanquis de Nueva York y los Marlins de Miami en la Serie de la Leyenda.
El recinto deportivo se encontraba invadido por los fanáticos de los Yanquis, aunque es necesario resaltar que los seguidores de los Marlins, de los Bravos de Atlanta, Filis de Filadelfia y hasta de Los Santos dijeron presente.
La fiesta beisbolística más grande que se ha dado este año, en ese estadio, acogió a personas de distintos países, como México, Honduras, Costa Rica, entre otros.
Ni las largas filas ni el calor que azotaba el ambiente impidieron que los presentes en el lugar sonriesen, y mucho menos las féminas, que en todo momento se veían felices y coquetas, luciendo sus atuendos alusivos a los equipos que salieron a destacarse en el diamante.
Muchas de ellas llevaban la camiseta con el número 2, que identifica al capitán de los Yanquis, Derek Jeter; otras lucían orgullosamente el número 42, que utilizó el istmeño Mariano Rivera.
No cabe duda de que el deporte siempre despertará pasiones entre quienes estén dispuestos a disfrutar.