Golpe al bolsillo
Hasta el exjugador del seleccionado nacional Roberto El Bombardero Brown se refirió al alto costo de las entradas del partido del próximo 17 de noviembre en Panamá.
¡Prepare su bolsillo! porque asistir el próximo 17 de noviembre al partido entre Panamá y Costa Rica, en el estadio Rommel Fernández, le costará un ojo de la cara, como se dice popularmente. Según estableció la Federación Panameña de Fútbol (Fepafut), la entrada más barata costará 15 dólares y será la de general norte y sur.
De este precio salta a 30 dólares, que es para la entrada de preferencial este y $40 para la preferencial oeste.
Pero si usted desea estar más cerca de la acción que se vivirá en este segundo compromiso de Panamá, válido por la eliminatoria al Mundial de Rusia 2018 en el grupo B de la Confederación Norte, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf), entonces tendrá que sacar de su cartera $75 para adquirir los boletos de las butacas vip oeste.
Pero aquí no termina todo. Si su intención es llegar al coloso de Juan Díaz en su automóvil, tenga claro que deberá adquirir un boleto que le dará la facilidad de estacionarse por la suma de $8.
Bombardeo de pesoYa en las redes sociales no se han hecho esperar las reacciones de los fanáticos sobre el alto costo de las entradas, en especial la del exjugador de la selección nacional Roberto El Bombardero Brown.
Si realmente quiero que el estadio se llene y la fanaticada anime, apoye, aliente a la selección nacional, pondría más baratos los tickets (entradas), escribió Brown en su cuenta personal de Twitter. La fanaticada juega un rol vital cuando se juega de local. No tomarla en consideración es un absurdo, por falta de conocimiento, agregó.
Más adelante le dio un consejo gratis a los encargados de la Fepafut.
Si para llegar al Mundial tenemos que dar todas las entradas como local gratis, so be it!! (¡que así sea!) Solo el llegar al Mundial generará MILLONES, expresó.Para cerrar, El Bombardero estampó una experiencia propia sobre lo que siente un futbolista al jugar con un estadio con un lleno a reventar.
La presión psicológica que ejercen los fanáticos al contrario no es nada fácil de sobrellevar. Es por eso que acá el estadio debe estar full (lleno), cerró.