Historia de mentiras disfrazadas de verdades
Lo que vaticiné en mi columna anterior sucederá: el panameño Aurelio Fiengo será removido por la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) de su posición de presidente de la Fedelatin, según confirmó ayer la propia entidad.
Señores, la honestidad de Aurelio Fiengo a mi persona le costó su puesto, así de sencillo.
Aurelio Fiengo, al hablar con franqueza en una entrevista que le hice el pasado 2 de julio, dejó claro que él sí aprobó el pleito entre el azerbaiyano Ramal Amanov y el panameño William González por el título 140 libras de la Fedelatin. Como es de conocimiento general, este pleito se disputó el pasado 26 de junio en Rusia, con un boxeador que había viajado a ese país sin la autorización para pelear por parte de la Comisión de Boxeo Profesional de Panamá (Comibox). De esto, lo más sorprendente es que Aurelio Fiengo aceptó que estaba enterado de esta falta gravísima, pero al final no hizo nada para impedir la pelea.
Lo que nunca imaginó Aurelio Fiengo es que ese día que me concedió la entrevista estaba firmando su sentencia para ser removido, porque precisamente ese 2 de julio desmentía al paso a la AMB, que estampaba en su página web un comunicado bajo el título: AMB no sancionó pelea de título Fedelatin 140 libras.
El título lo explica todo, al igual que su contenido, en el que se detalla que se le hizo la petición al presidente del ente regional Aurelio Fiengo, de disputar en dicho compromiso un título WBA Fedelatin 140 libras. Sin embargo, no fue aprobado debido a que uno de los púgiles no contó con el permiso de su Comisión local.
Esa fue la verdad de la AMB ese 2 de julio. Hoy estoy más que convencido de que la AMB se iba a mantener en esta verdad. Sin embargo, el detalle que nunca evaluó fue que Aurelio Fiengo iba a abrir la boca, esa que echó por tierra la primera verdad de la AMB.
¿Y saben por qué digo que la AMB tiene varias verdades? Porque ayer, en la que presenta su segunda verdad, culpó solo a Aurelio Fiengo, aclarando que pasó por encima de la Comibox y de la AMB, detalle que nunca explicó esta organización en aquel comunicado del 2 de julio. Sí, ese mismo comunicado que titularon: AMB no sancionó pelea de título Fedelatin 140 libras, en la que no se culpó a Aurelio Fiengo y en el que el dirigente panameño sale libre de toda culpa.
Más claro no lo puedo explicar, en esta historia de mentiras disfrazadas de verdades.