Mejor es prevenir...
Confirmado: habrá cambios la otra semana en la Comisión de Boxeo Profesional de Chiriquí.
Un amigo, que es un apasionado por el boxeo, traía ayer al tintero la columna que había publicado el miércoles en relación con el tema del pugilista chitreano Daniel Deago, en la que plasmé que era una total irresponsabilidad por parte de la Comisión de Boxeo Profesional de Chiriquí que le haya dado la bendición para combatir mañana en el gimnasio de La Basita, en David, Chiriquí.
En la conversación, mi amigo me dejaba saber que no le parecía correcto que Deago haya sido tomado en cuenta para tan importante evento, como lo es el primer Torneo Profesional de Boxeo de Panamá, Copa Don José Sulaimán 2015, organizado supuestamente para prospectos del patio, y menos con los más de tres años de inactividad que reposan sobre sus hombros.
Pero a pesar de todo lo anterior, sí me dejó claro que comprendía la posición de la empresa Promociones y Eventos del Istmo, organizadora de este torneo, porque se había enterado de que dos de los púgiles que estaban programados en primera instancia no pudieron participar, y que al final esa fue la razón por la que llamaron a Deago y al darienita Ezequiel El Apache Asprilla, este último con siete derrotas de forma consecutiva desde octubre de 2009.
No quiso cerrar sin antes mencionar que en Panamá no existe una gran camada de boxeadores de dónde escoger.
Luego de esos 10 minutos en que escuché respetuosamente, le prometí a mi buen amigo plasmarle para hoy la razón por la que seguía manteniendo mi postura, a pesar de sus explicaciones. Estoy convencido de que en todo lo anterior no existe nada más importante que la integridad del boxeador, en este caso la de Deago. Hoy resulta peligroso que se le haya dado permiso cuando se sabe que no se calza los guantes desde el 2011.
Quizás Deago sorprenda y derrote a Daniel Moreno, un rival que en papel tiene un récord negativo (4-7-2-1 KO). Pero, ¿si llegara a ocurrir una desgracia sobre el ensogado? Si me preguntan, yo hubiera armado otras dos peleas fuera del torneo porque en este caso soy creyente de esta frase: mejor es prevenir que lamentar.