Poderosa aspiración
Llegó la hora del partido, Miguel Amaya camina hacia el control, se sienta cómodamente en su sofá y enciende la televisión en el momento en que el umpire dio inicio al tercer juego de la Serie Mundial que disputan los Cachorros de Chicago y los Indios Cleveland, en el mítico Wrigley Field.
Amaya, de 17 años, mira de forma detenida cada jugador en la pantalla con la ilusión de que en un futuro próximo sea uno de los jugadores titulares de los Cachorros, la organización que le dio la oportunidad de luchar por el sueño de ser un grandes ligas.
Esa esperanza se hace más grande al ver la gran juventud de los Cachorros, comandados por Kris Bryant 24 años, Kyle Schwarber 23 años, Javier Baez 23 años y Addison Russell 22 años, quienes forman la columna vertebral de Chicago.
"Cleveland no es un rival fácil, los dos son unos equipazos, porque lo han demostrado. Chicago tendrá que dar todo por el todo para poder ganar esa Serie Mundial", dijo ayer Amaya vía telefónica a día a día desde su residencia.
"Admiro demasiado a los jefes del equipo, porque confían demasiado en las fincas. Uno nunca sabe, en cinco o cuatro años, ya uno podría estar en las Grandes Ligas, ya que esos jugadores tienen entre 22 y 23 años. Ellos demuestran que los Cachorros se merecen la Serie Mundial", agregó.
Esto hace que Amaya trabaje a conciencia todos los días, para mejorar en cada uno de los aspectos del juego, y así incrementar su desarrollo como pelotero.
"Este año trabajamos en la defensa, mucha defensa, y lo otro era juego. El ajuste que siempre he tenido que hacer es el bateo, siempre busco la manera de estar conforme y estable para batear. Puedo batear, pero necesito desarrollar otras habilidades para ser más consistente", manifestó Amaya, quien además explicó el nivel que encontró en su primera temporada profesional en República Dominicana.
"Es un nivel avanzado, diferente al juvenil. Hay mucha calidad en los peloteros, demasiado 'pitcheo arriba de las 90 millas por hora. Los lanzadores pueden tirar las 93-94 millas y con un average de 91-92. Cuando uno va allá tiene que hacer un gran ajuste, para poder desarrollar las jugadas que se den", destacó.
En su primera campaña, Amaya bateó para .245, con un cuadrangular y 22 carreras empujadas, en 58 partidos.
"En spring training tengo que demostrar para ganarme un puesto en una liga más alta", comentó el joven receptor, quien agregó no sentir presión por ser la firma más alta en la historia del país.
"No sentí ninguna presión, siempre he sido el mismo Miguel, humilde. No hubo presión, porque a todo el mundo lo tratan igual. Puedes costar lo que sea, pero lo que vale es el desarrollo y lo que uno demuestre dentro del cuadro", explicó.
Aunque desconoce si jugará o no en el campeonato juvenil o en la Liga Profesional de Béisbol de Panamá Probeis, Amaya confirmó que no para de entrenar porque ya tiene en mente la campaña de 2017.
"Hasta el momento lo que he escuchado por Cirilo Cumberbatch scout de los Cachorros, no han pedido permiso porque están esperando la decisión de los jefes para el próximo año. Hay que ver si me dejan jugar juvenil o Probeis, está en una de esas dos, pero aún no se sabe nada", afirmó Amaya, quien cumple a diario tres rutinas diferentes de preparación.
"Todas las mañanas voy al gimnasio, después voy a un trabajo de agilidad y en la tarde hago toda mi rutina de práctica en el estadio Olmedo Solé de Las Tablas", finalizó el joven prospecto.
2015 Miguel Amaya firmó con la organización de los Cachorros de Chicago.17 años tiene el receptor santeño Miguel Amaya.2017 Miguel Amaya debutó en la pelota rentada.