Respeta decisión de los Gourriel
La deserción de los hermanos Gourriel, Yulieski y Lourdes, sigue siendo noticia, ya que aún se desconoce su paradero ni cómo van sus negociaciones para jugar en las Grandes Ligas.
Este panorama no cambia en Panamá, ya que en el Campeonato Nacional de Béisbol Mayor 2016 estará presente un estratega que estuvo de cerca desde la formación de ambos jugadores.
Este especialista del diamante es el cubano Alfonso Urquiola, quien con propiedad habló sobre el hecho protagonizado por Yulieski y Lourdes en la Serie del Caribe que se jugó en días pasados en República Dominicana.
"Usted sabe cómo son las cosas, ellos tomaron esa decisión, son cosas individuales, y las respeto, cada uno tiene sus motivos. Lo que sí te puedo decir es que son buenas personas, grandes atletas", dijo ayer Urquiola, en la presentación del uniforme que usará Chiriquí, equipo que dirigirá en el próximo torneo mayor.
"Son una familia unida, ello son tres hermanos y siempre han jugado. Son una familia decente, son buenos. Su padre es muy buen amigo mío", agregó.
En medio de la conversación, Urquiola no dudó en asegurar que Yulieski tiene las armas suficientes para tener una exitosa carrera en el mejor béisbol del mundo.
"Es un jugador que todo el mundo lo conoce, estuvo en la liga de Japón. Era el mejor jugador que estaba en Cuba, porque tiene todas las herramientas que se necesitan. Yulieski será un jugador que va directo (a las Grandes Ligas), porque tiene los argumentos y las condiciones para jugar a ese nivel", manifestó Urquiola, quien también destacó el talento del joven Lourdes.
"Él (Lourdes) también estuvo aquí en Panamá en el mundial (de la Federación Internacional de Béisbol en 2011) y en una serie en Japón, es un buen jugador", agregó.
Regresa feliz a dirigir
La gran sonrisa que tenía ayer Urquiola no era más que la alegría de volver a dirigir a Chiriquí, ya que asegura que en el territorio panameño se siente como en casa.
"Estaba en Cuba dirigiendo a Pinar del Río, vengo de ganar la Serie del Caribe del año pasado, pero siempre seguí el béisbol de Panamá. Esta es mi segunda patria, por eso decidí venir acá; cuando recibí esa información, fue una gran satisfacción. Me siento como en casa, por el cariño y el respeto que siempre me han dado. Me siento muy bien aquí", comentó Urquiola, quien afirmó no sentir apremio al tomar un equipo campeón.
"Todo el que dirige tiene presión, porque hay compromiso. El equipo viene de ser campeón, así que lo mínimo será revalidarlo", añadió.
Aunque se llena de ilusión con la construcción del nuevo estadio Kenny Serracín, Urquiola siente algo de nostalgia porque la vetusta estructura la considera su hogar.
"Ahí es que yo me siento bien, me querían llevar al hotel, pero les dije que no. Es que ahí me puedo fumar mi habano, quitarme los zapatos, soy así más natural que otra cosa. Es un impacto para mí, porque me van a tumbar la casita, pero el nuevo estadio es importante para el desarrollo de la provincia", finalizó.