SIN PENAS NI GLORIAS
El 2013 fue un año que dejó muchos momentos inolvidables y triunfos para Panamá, como también una que otra decepción.
Hoy, Afición destaca la labor individual de nuestros atletas durante el 2013, con sus grades hazañas y épicos momentos. Asimismo, repasa aquellos instantes de desencanto y frustración.
Brazadas de oro
Muchas de las conquistas de los deportistas, que son parte de nuestro resumen deportivo, se dieron en los Juegos Centroamericanos en San José, Costa Rica.
Uno de esos fue Edgar Crespo, quien con sus potentes brazadas terminó como uno de los únicos tres atletas en todos los juegos en colgarse seis medallas de oro, dos de ellas en relevo.
Crespo, de 24 años, fue el atleta más completo a nivel local, tras sumar otra dorada en los Juegos Bolivarianos para totalizar siete en el año, incluyendo par de medallas de plata.
Mujer de acero
Si tenemos que resaltar el gran trabajo de una fémina istmeña en el 2013, es el de la triatleta Carolina Dementiev.
Calladita, como decimos en buen panameño, Dementiev se proclamó campeón mundial en su categoría, de 18 a 24 años, en el Mundial del Ironman 70.3, celebrado en Las Vegas. Esto sin contar sus triunfos en el Ironman de Kona, Hawái y en el de Louisville, Kentucky.
En el plano local, la Mujer de acero también impuso sus condiciones en el Triatlón Extremo Columbia en Playa Blanca.
La grata sorpresa
Cuando Juan Carlos Narváez tomó el avión hacia Perú para competir en los Juegos Bolivarianos nadie daba un real por él.
Sorpresivamente, el jugador de bolos, de 46 años, marcó uno de los momentos más emocionantes del año.
Su entrega y talento lo llevaron a estar en boca de todos, tras colgarse siete medallas, dos de ellas doradas, en la justa regional en la que Panamá ocupó la última posición en el medallero.
Las decepciones
Dos de los deportistas panameños que quedaron en deuda con su pueblo fueron Alonso Edward e Irving Saladino, por su inactividad.
Para los atletas el año pintaba como uno de sus mejores. Ambos arrancaron ganando el oro en los Centroamericanos, Edward en los 200 metros planos con un tiempo récord de 21.60 segundos, mientras que Saladino se impuso con un salto de 7.99 metros, que hasta hoy día es su máximo registro en todo el 2013.
Pero de un día para otro todo cambió. El velocista capitalino sufrió una lesión en una de sus rodillas en las semifinales de los 200 metros del Campeonato Mundial de Atletismo en Moscú para alejarlo de las pistas.
Por su parte, el saltador colonense no hizo más que registrar malos resultados, que lo llevaron a quedar fuera del Mundial de Moscú, por lo que recurrió a su antiguo entrenador, el brasileño Neilo Moura, quien le aconsejó abandonar las pistas hasta mostrar mejorías físicas.
El regreso de ambos atletas está programado para los Juegos Suramericanos de Chile en marzo.