¡Y todo comenzó bailando!
El amor es capaz de impulsarte y hacer que rompas tus propios límites para conquistar o llegar hasta esa persona que te ha robado un suspiro.El cancerbero de la Selección Mayor de Fútbol de Panamá, Jaime Penedo, manifestó ayer a este medio que conquistó a Angie Malca, la que es hoy su esposa, con una estrategia que poco domina.Penedo confesó que al momento de bailar, pareciera que tiene dos pies izquierdos. ¡Horror! Sin embargo, fue esta la manera en la que sus cuerpos (el de su actual esposa y el de él) se unieron al ritmo de la música.Conquisté a mi esposa bailando y eso que soy pésimo en eso, bailo muy mal, manifestó el meta, quien, además, aceptó que le dio unos cuantos pisotones. ¡Auch!San Penedo, como es conocido futbolísticamente, también reveló cuál hubiese sido su segunda profesión de no haberse convertido en jugador.Sería negociante, porque me gustan los negocios. Iba a ser doctor, pero no me gusta la sangre, dijo entre risas.Su bondad es palpable a simple vista, es un pan de Dios, como se dice en buen panameño. Aunque su sonrisa pareciera imborrable, hay algo que le causa mucho enojo. ¡Qué miedo!Me molesta perder, por eso digo que el fútbol trae mucho estrés. Por ejemplo, el partido ante Ecuador (4-0), fueron cuatro goles los que me anotaron y eso lo asimilo como en dos semanas, es algo que me critica mucho mi familia porque me encierro en una derrota, señaló.Su timidez no le ha abandonado desde su niñez, pero con el pasar del tiempo ha aprendido a manejarla de vez en cuando.Soy muy tímido, pudieron notarlo. Soy muy penoso, demasiado diría yo, comentó Penedo, quien agregó que su mayor temor es la soledad.Las palabras del arquero del LA Galaxy se dieron en el marco de una clínica deportiva dictada a niños porteros que son parte del torneo Cable Onda Champion Kids. Participaron alrededor de 85 guardametas entre las edades de 9 y 11 años.El internacional con la Roja abandonó el lugar sin calzados en los pies. El motivo: le obsequió sus zapatillas a Jaseth García, portero del Orión, luego de que quedara campeón en la tanda de los penales, en la que compitió con el resto de sus compañeros. El cobrador de los tiros era el propio Penedo.