Adiós sufrimiento
Temerosos al no saber qué les esperaba una vez dentro del cuarto hospitalario en su intervención quirúrgica, pero a la vez felices porque acabaría el sufrimiento, se encontraban 20 pacientes del Plan de Optimización de Cirugías Cero en un hotel de la localidad.
Marielka Rangel, de 44 años, pronto entraría al salón de operaciones, pues se le iba a practicar una histerectomía cirugía para extirpar el útero matriz de una mujer a consecuencia de unos fibromas que lleva consigo dos años.
"Estoy contenta por que se me haga la cirugía. Me daba hemorragia muy fuerte y dolores". Salir sana y a salvo es una de las prioridades de Rangel, ya que en casa la espera su mamá, quien no pudo acompañarla a esta atención médica por su edad.
Esta mujer de sonrisa que reflejaba esperanza dijo con voz entrecortada que no puede tener hijos.
A dos puestos de Rangel estaba Histmenia Sanjur, de 70 años, junto a su hija Zunilda Quintero.
La señora, que mostraba una energía única, contó que tiene piedra en la vesícula. "Me pondré en la mano de Dios para que todo salga bien".
Por último, pero no menos importante, habló Teresa Sánchez, de 52 años, a quien hace diez años le diagnosticaron cálculos en la vesícula debido a gastroenteritis.
A Sánchez se le haría una colecistectomía es la cirugía para extirpar la vesícula biliar a través de un corte grande en el abdomen.
"Todo saldrá bien porque en casa me espera mi familia".
Estas damas ingresaron ayer al hotel y hoy, muy temprano, serán trasladadas a los diversos hospitales para realizarles los procedimientos quirúrgicos.
se espera realizar 9,000 cirugías en un periodo de entre 6 y 9 meses en hospital privado.