Ahora son cenizas
Como es tradición, todos los años antes de iniciar el mes de las festividades patrias se llevó a cabo ayer en la Gobernación de Panamá un solemne acto donde se cremaron alrededor de 40 emblemas nacionales que en algún momento representaron la nación.
Con fervor y amor a la patria, cada uno de los abanderados colocó la bandera nacional en el horno que se utilizó para quemarlas.
Las banderas al llegar a su periodo final de uso y cuando presentan colores desteñidos o rasgaduras deben ser quemada en una ceremonia solemne.
El gobernador Rafael Pino Pinto dijo que la intención es elevar el amor por la patria, por la historia y por lo más importante que es la Bandera panameña. Al mismo tiempo hizo un llamado a la juventud para que rescaten el patriotismo y este nunca muera.
Según el protocolo de cremación, solo debe usarse madera de mangle (como leña), y además, para encender el horno, no se debe utilizar ningún tipo de combustible, sino dejar que encienda solo.
Cabe destacar que antes de iniciar la cremación, se realizó una alocución sobre la Bandera Nacional y su importancia en las instituciones, como manera de respeto y honor a ella.