Alerta del hecho
Te vamos a matar fueron las últimas palabras que escuchó una amiga y colega de Rubén Antonio Burgos Ureña, de 28 años, el profesor de inglés herrerano asesinado cruelmente el pasado fin de semana en la región de Azuero.
La docente, quien estaba fuera de Herrera, conversaba por celular con Burgos momentos antes de que su vehículo fuera interceptado, y solo tuvo tiempo de avisar a sus familiares que algo no andaba bien con él.
Eran aproximadamente las 9:30 p.m. del sábado cuando Burgos salió de la residencia de su familia a recoger a otro colega, Edgardo Chino Ríos, para dirigirse a un centro de baile. Pocos minutos después se recibe la noticia que alertaba del peligro que corría.
En ese momento, sus familiares no pudieron comunicarse más con él, y deciden buscarlo, y al no encontrarlo, su hermana decidió interponer la denuncia, a eso de las once de la noche.
Son muchas las teorías que rodean el caso de la privación de libertad y asesinato del profesor Burgos y que son investigadas por el Ministerio Público. No hay aprehendidos por el momento, pero manejamos varias teorías tendientes a esclarecer este hecho tan lamentable, informó Nursy Peralta, fiscal superior de Herrera y Los Santos, quien confirmó que incluso en la investigación se ha incluido a la Fiscalía de Adolescencia, ya que no se descarta la participación de menores de edad en el crimen.
Aunque no se han recibido los resultados de los exámenes de necropsia practicados al cuerpo de Burgos, se confirmó que la víctima mostraba signos de que fue fuertemente maltratada. Se presume que todo pasó entre las 9:30 p.m. y 11:00 p.m. del sábado, de acuerdo con las evidencias y testimonios de familiares y amigos.
Por otro lado, Edgardo Chino Ríos, quien acompañaba a Burgos durante la tragedia, está en condición crítica, en un centro médico de la ciudad capital. Su pronóstico se mantiene reservado, debido a la gravedad de la herida en la cabeza.