Atropellado en su casa fue despedido
En la residencia de Florentino Barría, ubicada en Guadalupe, en La Chorrera, solo hay silencio, impotencia y dolor por su pérdida.
La iglesia de Guadalupe, en La Chorrera, estuvo abarrotada por quienes fueron a darle el último adiós a Florentino para luego sepultarlo en el cementerio municipal de este distrito.
Mucha consternación y tristeza se observó en la despedida de este hombre.
Para José Santos Araúz, vecino de la víctima, esto no debe quedar impune, ya que, según él, fue una total irresponsabilidad de la conductora del vehículo Nissan Navara, Lidia Barrios.
Presuntamente, Lidia Barrios, de 20 años, viajaba a alta velocidad porque era perseguida por su cónyuge, perdió el control del carro y se estrelló contra la residencia de Florentino.
Según Santos, las cosas pasaron muy rápido: Cuando yo llegué vi a Florentino en el piso, con una herida grande debajo de la quijada, los brazos destrozados, pero estaba vivo, porque se movía; llamé a los bomberos. Cuando salí, vi una Prado blanca en la calle que se llevó a la conductora del 4x4, y las llantas chirriaban.