Cayó de sorpresa
Aunque el presidente de la República, Juan Carlos Varela, el 29 de febrero informó que la escuela Pedro J. Sosa, ubicada en Calidonia, estaba lista para la implementación de la Jornada Única, hay quienes piensan que no.
A pesar de contar con infraestructuras nuevas, un comedor y algunos salones con aire acondicionado, los docentes cuestionan la prontitud con la que se agregó la escuela a las otras que están dentro del programa.
Para Mario Almanza, secretario general del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación, la Jornada Única a "nuestra escuela llegó de una forma repentina, sin planificación", por lo que han optado por empezar las primeras reuniones, pues aduce que no se han medido las consecuencias para el personal docente y estudiantes. "Solo se dijo que estamos incluidos y ya".
Almanza reconoció que el programa es bueno porque ayudará a los estudiantes a reforzar materias como Matemáticas y Español, pero cree que para el otro año se podría arrancar con más fuerza.
María Rodríguez, miembro de la Asociación de Padres de Familia, dijo que hay padres a favor de la implementación y otros en contra, porque aún hace falta pequeños arreglos en el plantel, como mejoras en el comedor.
Mientras que Alba Barroso, directora del centro educativo, sostiene que siempre habrá confusión por algún grupo, pero cree que hay que aceptar todos los retos a beneficio de los estudiantes, porque son el objeto de la educación.