Celebran al inmortal
@DiaaDia
Tras una vida nutrida de anécdotas personales que lo acercaron al mundo mágico de sus novelas, Gabriel García Márquez falleció hace un año convertido en un personaje mítico, como lo recuerdan sus allegados en México, país en el que vivió sus últimos años.
Y es que en sus 87 años de vida, el colombiano fue haciéndose a sí mismo no solo como el gran maestro del realismo mágico, sino como un personaje fabuloso, todo un mito. Él me enseñó que los límites de la literatura y la realidad no existen, dijo a Efe la directora del Instituto Nacional de Bellas Artes, Cristina García Cepeda.
Ella tuvo el privilegio de contar con su amistad durante sus últimos años de vida y hoy señala que no se ha ido, sigue entre nosotros, sigue en mi alma y en mi ser y lo recuerdo cada día más.
Gabo me enseñó que gracias a la amistad, la vida es más rica y gozosa y también que las palabras nunca salen vacías del corazón, contó García Cepeda.