Cero quemados
Anualmente se registran unos 2,000 casos, entre niños y adultos en todo el país, con quemaduras graves, la mayoría procedente de familias de escasos recursos.
Según Yesenia Ochoa, directora de la Asociación Panameña de Ayuda al Niño Quemado Apaniquem, las secuelas de quemaduras son difíciles de afrontar y el país solo cuenta con esta asociación que se ha quedado chica y con falta de recursos.
La directora de la Sala de Quemados del Hospital del Niño, Dr. José Renán Esquivel, la doctora Marvis Corro, dijo que los niños se queman casi siempre por irresposabilidad del cuidador; las bombitas y las ollas de agua caliente siguen siendo su mayor flagelo, explicó la experta.
Para evitar el aumento de casos la Fundación Mapfre mantiene, por quinto año consecutivo, su apoyo a la Apaniquem, el único centro de atención en el manejo del paciente con secuelas de quemaduras en Panamá.
La campaña involucra a 60 docentes de centros educativos de las zonas de mayores incidencias de quemados de la ciudad de Panamá y San Miguelito, estos se convierten en agentes multiplicadores del mensaje de prevención.
Jaime Villar, director del BCRP, dijo que los padres son los primeros responsables.