Chicos y mortales
La República de Panamá ocupa la segunda posición de mayor índice de picaduras de alacrán en Centroamérica.
Según un informe del Ministerio de Salud Minsa, se han reportado 4,000 casos de personas que han sido picadas por este arácnido, lo cual ha requerido el traslado de los afectados a diversos centros hospitalarios en el país.
La profesora Hildaura Patiño, coordinadora del Proyecto de Ofidismo y Escorpionismo que desarrolla la Universidad de Panamá, aseguró que actuar rápido es la clave, sobre todo si son niños, ya que es cuestión de minutos para que una persona muera por su picadura.
En Panamá se supone que debe existir antídotos en los centros de salud, pero día a día consultó a varios de ellos y la mayoría asegura que eso solo se encuentra en los hospitales, en los centros solo se dan los primeros auxilios.
Según los estudios de la Organización Mundial de la Salud OPS, en Panamá anualmente se registran 54 casos por cada 100 mil habitantes.
En Panamá existen unas 11 clases de escorpiones que pueden ser mortales.
Entre estas clases se identifican: Tityus pachyurus, Tityus asthenes, Tityus festae y Tityus Cerroazul. También hay escorpiones con una baja toxicidad, al punto que no son mortales para los seres humanos, entre ellos, Centruroides margaritatus y Centruroides bicolor.
Abril y agosto son los meses de su reproducción y solo reaccionan o se defienden en momentos que sienten que están amenazados.
La directora nacional de Salud, Itza Barahona de Mosca, aseguró que si hay antidotos, solo hay que actuar rápido.