Colapsa la escuela Miguel Alba de Soná
Tras cuatro meses de paralización de clases por el pésimo estado de la escuela Miguel Alba de Soná, la comunidad educativa solicitará al Ministerio de Educación la construcción de un nuevo edificio porque el actual no da para más.
Los trabajos que se iniciaron con el propósito de eliminar la contaminación por fibra de vidrio dejaron en evidencia la mala condición en la que se encuentra la estructura del colegio que presenta paredes rajadas, desprendimiento de bloques y deterioro del piso que pueden poner en peligro la integridad física de los estudiantes.
El plantel, que se mantiene cerrado desde el pasado mes de mayo, alberga a unos 1,150 estudiantes de diferentes comunidades del corregimiento cabecera de Soná. Muchos de ellos presentaron problemas respiratorios y problemas en la piel, lo cual provocó la alarma entre la comunidad educativa.
La desinfección de la fibra de vidrio que estaba presente en salones y pasillos del centro educativo se está desarrollando a paso lento, ya que solo se mantiene trabajando una cuadrilla que fue disminuida de seis a cuatro trabajadores.