Colapsan casas
Una pesadilla trae consigo cada aguacero que cae en Las Praderas, en Altos de Nuevo Arraiján, para más de 200 familias que allí viven. La erosión deja ver el inminente colapso de toda la barriada si no se toman medidas urgentes.
El señor Agustín Martínez y su esposa Rosalba, quienes residen en una de las viviendas más cercanas a otras cuatro que ya colapsaron, mostraron su preocupación por el deterioro que está sufriendo el inmueble, que presenta rajaduras en el piso y en las paredes; el hundimiento de la calle, que ha aumentado de un pie hace algún tiempo y hasta dos metros en los últimos días.
Se conoció que la situación ha ido empeorando desde el 2010 a la fecha, al punto que el 20 de diciembre de ese año, el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), entonces dirigido por Arturo Alvarado, en un informe de evaluación técnica, preparado por el Departamento de Prevención y Mitigación de Desastres, recomendaba que las residencias D-241 y D-242, habitadas en ese momento por Guillermo Sánchez y Yisett Rivera, respectivamente, debían ser desalojadas, ya que eran vulnerables a deslizamientos y a sufrir colapsos parciales.
Sin embargo, las dos casas fueron cediendo y en este momento están virtualmente sepultadas.
La situación del lugar ha empeorado a raíz de los tres últimos aguaceros que erosionaron significativamente las laderas de la colina donde están ubicados los moradores de Altos de Nuevo Arraiján, lo que mantiene preocupados a todos sus residentes.