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Convocan mesa de diálogo sobre hidroeléctrica de Barro Blanco para 25 febrero
Panamá, Panamá/EFE El Gobierno de Panamá instalará el próximo 25 de febrero una "mesa de diálogo" para abordar el conflicto derivado de la construcción de una hidroeléctrica en el oeste del país, pese al rechazo de los indígenas de la comarca, informó hoy una fuente oficial. El Ministerio de Gobierno panameño expresó en un comunicado que se llegó a esa decisión después de un encuentro celebrado hoy entre representantes de la Organización de Naciones Unidas y las comunidades afectadas en el Centro Misionero Jesús Obrero, del distrito de Tolé, al oeste del país. En la reunión de hoy se acordó la metodología de la mesa de diálogo, que deberá contar con la participación de las partes involucradas en el proceso, indica el comunicado. El ministro de Gobierno, Milton Henríquez, hizo énfasis durante el encuentro celebrado hoy "en la relevancia del diálogo, la participación, la preservación de los derechos humanos, la protección de los pueblos originarios, la paz social, el medio ambiente y la seguridad jurídica de la nación panameña". El coordinador residente de las Naciones Unidas en Panamá, Martín Santiago, quien participó hoy como facilitador de la reunión, subrayó "la buena disposición de las partes en buscar una solución del conflicto a través de un diálogo franco, abierto y transparente", según el comunicado oficial. El Gobierno panameño suspendió temporalmente el pasado lunes el proyecto hidroeléctrico Barro Blanco, que se construye sobre el río Tabasará, en el distrito occidental de Tolé, pero los indígenas de la colindante comarca Ngbe Buglé exigen la "cancelación" total de la construcción, que tiene el 95 % de avance. El Ejecutivo del presidente panameño, Juan Carlos Varela, insistió este jueves en que "a través del diálogo y en función del interés nacional" debe alcanzarse "una posición consensuada en torno al proyecto hidroeléctrico de Barro Blanco". Entre las razones esgrimidas por el Gobierno para suspender la construcción de la hidroeléctrica están la falta de acuerdo con las comunidades y afectados por la represa, y la ausencia de un plan de manejo de petroglifos y otros hallazgos arqueológicos. El proyecto ha sido un foco constante de conflicto con las comunidades de la comarca Ngbe Buglé, pues el lago que formará la represa inundará 5,6 hectáreas de terrenos anexos a esa población cuando sea temporada de lluvias. En el lecho del río Tabasará, que alimentará la presa, está un petroglifo precolombino que sirve de culto principal de la iglesia sincretista Mama Tadta, que quedará permanentemente cubierto de agua cuando el lago se forme. La hidroeléctrica de Barro Blanco comenzó a construirse en el 2011 sobre el río Tabasará, tiene un 95 % de avance, y proyecta generar 28,56 megavatios, cerca del 2 % de la capacidad instalada del país. La empresa Genisa reiteró el jueves en un comunicado "su disposición de participar en la Mesa del Diálogo". "Agradecemos la intervención e iniciativa del Gobierno en instalar la misma", acotó. Genisa "siempre ha mantenido un diálogo continuo con las comunidades cercanas al Proyecto", aseguró. Señaló que "en vista de que este proyecto ha sido declarado de Interés Público y Carácter Urgente por la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP), nos ponemos en disposición de comenzar de inmediato".
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