Daño a la salud
El olor a carne en mal estado y legumbres con un color opaco deben ser razón suficiente para que una persona desista de comprar en un puesto de comida ambulante, pero muchos se hacen de la vista gorda, y por ahorrar algo de dinero, ponen en juego su salud.
Y así quedó certificado ayer, cuando el director metropolitano de Salud, Aurelio Rangel, realizó un operativo en el corregimiento de Ancón, en el que se encontró productos en mal estado y dueños de puestos infringiendo las reglas de sanidad. Encima, algunas personas se molestaron porque no las dejaron comprar.
Entre las anomalías estaban las carnes sin la debida refrigeración, lugares que no son aptos para cocinar ni preparar alimentos, falta de pisos y condiciones salubres para el expendio de comidas y los carnés sin vigencia.
Pero eso no es todo, en el área también había puestos improvisados sin ningún permiso de la Alcaldía de Panamá.
En tanto, la doctora Iluzca Moscoso, directora regional de Salud de Panamá Norte, dio a conocer que según el primer Censo de Salud Preventiva, un 22% de los censados padece diabetes, a 45% se le detectó hipertensión; a un 45%, grasas en sangre y a un 69%, obesidad.
La mala manipulación de alimentos provoca la descomposición de las comidas e intoxicación.