Dulces sueños
El reloj marcaba las 6:30 a.m., a esa hora dos enfermeras cruzaban la avenida Justo Arosemena para ir al Hospital Santo Tomás, el tráfico de vehículos era casi nulo, lo normal en una mañana de domingo, lo más curioso a esa hora era una hamaca amarrada entre dos parquímetros y dentro de ella un piedrero dormía plácidamente.
El lugar de esta cómica escena fue el Edificio Arcia ubicado sobre la avenida Justo Arosemena, frente a Lumicentro, específicamente ayer, donde el ingenioso indigente con una vieja sábana, una media pantyhouse y un pedazo de cuerda, que amarró a los parquímetros número 138 y 345, hizo el lugar perfecto para dormir.
A los pies del piedrero había dos pachas vacías, un cartucho de basura y unas chancletas, tal vez sus únicas pertenencias.
Este indigente, quien estaba en los brazos de Morfeo, dios del sueño, vivirá en la calle, pero al parecer, algo que tiene claro es que no le gusta dormir en el piso pela'o.
Como este indigente hay muchos deambulando por la ciudad, lo que se convierte en un problema para la sociedad y sus habitantes.