Enfermedades no dan tregua
Cambio climático altera el comportamiento de las cepas.
Las enfermedades en Panamá no dan tregua y es que además del dengue, zika y chikungunya, el AH1N1 se vuelve a unir a la lista de padecimientos que pueden acabar con la vida de los panameños, tanto así que todas son alertas epidemiológicas. Ayer, el Ministerio de Salud (Minsa) confirmó la segunda muerte en la provincia de Chiriquí por AH1N1. Se trata de una mujer de aproximadamente 58 años, procedente del distrito de Barú. Itza Barahona de Mosca, directora general de Salud, dijo que existen 22 casos del virus en la Región de Salud de Chiriquí, los cuales incluyen a un adulto y un niño que están en cuidados intensivos con pruebas de laboratorio positivas para influenza AH1N1 psm09 y dos defunciones con confirmación del mismo subtipo del virus.Pero eso no es todo. Actualmente, en Panamá no hay periodo de vacunas, eso implica que se está combatiendo con aquellas que quedaron de las jornadas de vacunación del año pasado, pues la remesa de este año llegará en abril o mayo.Para Yadira de Moltó, coordinadora de Vigilancia de Enfermedades del Minsa, no es propio de la estación seca que el AH1N1 tenga tantos casos, pero todo se debe al cambio de clima. No hay que decirles a los afectados que dejen se socializar, pero si tienen conciencia, deben mantenerse en casa descansando. El virus es muy contagioso. CubanosA pesar de que el Minsa aseguró que la enfermedad no es exclusiva, se conoció que 60 cubanos que estaban alojados en albergues en Paso Canoas, distrito de Barú, han abandonado estos centros para continuar su recorrido hacia Costa Rica y Nicaragua con la ayuda de coyotes que les cobran por realizar la travesía con el objetivo de llegar a los Estados Unidos.En la actualidad, la Cruz Roja Panameña asumió la responsabilidad de dar alimentación a los cubanos que están en los dos hoteles en Paso Canoas y en el gimnasio de Progreso; Cáritas asumió el albergue Héctor Gallegos, la iglesia católica y parte del gimnasio de Progreso.