Entre el bien y el mal
La Semana Mayor, tiempo para reflexionar y meditar la muerte y resurrección de Jesucristo, para muchos cristianos del país. Pero también por ser días santos, es aprovechado para comprar resguardos, baños, inciensos, hierbas, entre otras cosas, para limpiar la casa, atraer el amor, la buena suerte y demás.
La espiritista Carmencita aseguró que para estos días santos, la gente compra hierbas, sahumerios y baños para la limpieza de las casas.
Pero lo que más buscan son muñecos, velas negras, cruces y calaveras, para enterrar a gente, a pesar de que estas cosas vayan en contradicción a la religión católica.
"Estos hechizos la gente los hace a las 3:00 p.m. del Viernes Santos, porque a esa hora fue que murió Cristo, ya que como él no está en este mundo, la gente puede hacer todo lo que quiera", comentó la espiritista.
Pájaro macua, ruda, resguardos, los siete inciensos, ajos machos, jabones para despojos y para la abundancia y la prosperidad, son algunos de los productos que se venden en los días santos.
Todos estos productos se utilizan para la limpieza personal, para eliminar todo lo malo que le hayan hecho y se le devuelva al que se lo hizo.
Como todo ha subido, estos productos no escapan a esta realidad, sin embargo, la gente siempre los compra.
Las velas de caravelas preparadas valen $10.00, los ajos machos, $1.00; los inciensos, $1.00; la loción del pájaro macua, $10.00.
Además, las madres llevan a los espiritistas a sus niños, para curarlos o para resguardarlos contra el mal de ojo, señaló Carmencita.
Otra cosa que se acostumbra es cortarse las puntas del cabello, porque se pone bonito, pero asegurándose que sea alguien de confianza, para que no lo use para hacer maldad.
Los días santos los aprovechan para hacer brujerías buenas y malas. En Panamá la santería ha tomado mucha fuerza, dijo el Rvdo. Hernández.Según el reverendo Hernández, después tienen problemas, porque tienen que estar liberándose de demonios.Hay que aplicar lo que ESTABLECEN las escrituras, para vivir muy tranquilo, acotó el reverendo Hernández.