Eso no vale una vida, no luchen por eso
En la escuela se puede tener celular, el padre debe solicitar un permiso.
@jesus06041973
El sueño de poseer un celular mantiene entre la vida y la muerte a Ricardo Hunter, de 16 años, estudiante de undécimo grado del Instituto América, ubicado en el corregimiento de Betania.
La mañana del miércoles salió de su casa, en Nueva Esperanza Arriba, en la 24 de Diciembre; en la mano llevaba el celular que soñó y que logró comprarse con su ahorro de la beca, pero se topó con un maleante, quien le propinó tres puñaladas para robarle.
Mi hijo salió a las 4:00 a.m., yo iba para mi trabajo, pero me retrasé cinco minutos; en eso escuché sus gritos: mamá, mamá, cuando abrí la puerta, lo recogí bañado en sangre, dijo Susana Hunter, madre del joven.
Ese era su sueño, tener ese aparato, él me pidió permiso para comprarlo, y lo más triste es que ahora se debate entre la vida y la muerte en la sala de cuidados intensivos del Hospital Santo Tomás (HST), pues una de las puñaladas tocó su corazón, expresó la mamá del muchacho.
En medio de su dolor, le pide a los jóvenes que si llegan a estar en la situación que vivió su hijo, no se resistan, porque la vida es más importante y vale más que un celular.
Esta noticia tiene muy tristes a todos en su escuela, en especial a la profesora Janira Jaén, quien le impartió Química el año pasado, y que además era como una tía para Hunter.
En el América todos lo queremos, él es muy amigable y tiene sus metas para el futuro, señaló la profesora. Y es que a pesar de su restringida situación económica, Hunter no se limita, por eso desea estudiar Ingeniería en desarrollo de software, una carrera que le permitirá ayudar a su mamá, quien hoy pide a Dios que no le arrebate al más pequeño de sus hijos.
Luis Peralta, director del Instituto América, dijo que ayer estudiantes y docentes realizaron a las 3:00 p.m. una cadena de oración por la salud de su compañero.
Agregó que está prohibido llevar teléfonos al plantel, excepto si un padre solicita un permiso, y en ese caso se les pide a los estudiantes que los pongan en vibración y no los usen camino a sus casas.
En tanto, el sociólogo Marco Gandásegui manifestó que hay padres que deben enseñarles a los hijos, que las cosas caras vienen con el tiempo. Además, que los jóvenes deben tener un celular que corresponda a su edad, que no cueste más de $50.