Falta más educación en medicamentos
En Panamá, el 80% de la población desconoce sobre el uso de los medicamentos biológicos o biosimilares, ya que los pacientes crónicos confunden los términos y su función real ante su padecimiento, mientras que los médicos y farmacéuticos hablan de regulaciones, a eso se le suma el debate de las autoridades de qué es mejor ante tantas enfermedades en el país.
Marcos Moreno, vocero del Movimiento de pacientes crónicos de Panamá Mopacrop y trasplante de riñón, comentó que ellos le han cerrado las puertas a los biosimilares, porque prefieren los genéricos, ya que su pensamiento es que este tipo de medicinas novedosas pueden poner en riesgo su salud, sobre todo si no cumplen con las regulaciones necesarias.
Moreno, agregó que el negociado impera en el país y que el cambio de medicamentos terminaría favoreciendo a los amigos de los políticos que son dueños de empresas farmacéuticas.
Para dar una panorámica sobre la necesidad de medicamentos en el país, en la Caja de Seguro Social CSS, a la fecha, se han realizado 740 trasplantes renales 253 de donantes vivos y 487 de donantes fallecidos.
La presidenta del Colegio Nacional de Farmacéuticos de Panamá, Nereida Quintero, comentó que el 40% del presupuesto de las entidades de salud en el país se van en la compra de algunos productos biosimilares, que atiende a pacientes hemofílicos, enfermedades crónicas y más.
Quintero recordó que Panamá trabaja en una regulación nueva en estos medicamentos, pero es incipiente, falta mucho más por informar sobre el tema.
Sobre este tema, Daniel Bustos Montero, gerente de Pfizer para la región, señaló que en Panamá sí existen este tipo de medicamentos.
Aseguró que la primera regulación que se dio en América Central en términos biotecnológicos y biológicos fue en Panamá, por el año 2007, y actualmente se trabaja en regulaciones.
En cuanto a la situación de los pacientes, destacó que hay muchos de ellos que están recibiendo los productos innovadores o biológicos innovadores, cuando comienzan a conocer sobre los biosimilares o intentos de copias.
La preocupación de los pacientes radica en que las autoridades deben asegurarse de que el producto biosimilar cumpla con todas las especificaciones, así se acaba con el temor de la población, acotó.
En junio de este año se dio por un monto de $76.8 millones, una licitación de 45 renglones de medicamentos biológicos y biotecnológicos en la CSS.