Fuga de tributos
Bajo la premisa de que son pobres, algunos contribuyentes del Municipio de San Miguelito acuden a los concejales para pedir su intervención para que les exoneren sus deudas tributarias.
Pero eliminar estas deudas requiere de un procedimiento que se inicia con la petición por urgencia notoria por un concejal en la sesión del Consejo Municipal, donde es sometida a aprobación.
Generalmente, estas exoneraciones son aprobadas por unanimidad y van desde morosidades por placas vehiculares y multas hasta saldos en el cementerio municipal.
Betilda Atencio, tesorera municipal, manifestó que es la Cámara de Representantes la que puede exonerar o no.
Señaló que siendo tesorera, lo que más necesita es recaudar; sin embargo, los contribuyentes hacen los concejales solicitudes de exoneración de impuestos que adeudan a la comuna municipal.
La funcionaria expresó que la morosidad por placas vehiculares es de $7 millones y la del cementerio anda por los $100 mil.
Indicó que el estimado de exoneraciones que se han realizado en lo que va del año son unos $3,000 en multas y en placas $7,000.
Por su parte, el representante de Amelia Denis de Icaza, Nicolás Barrios, dijo que hay gente que de verdad no puede afrontar sus compromisos municipales porque son muy pobres.
Destacó que si una persona está morosa en el pago de una tumba, no van a permitir que no pueda enterrar a un familiar por deuda.
Nueve concejales conforman el Consejo Municipal del distrito de San Miguelito.