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Iglesia Católica de Panamá no acepta proyecto de Ley 61
Miembros de la Conferencia Episcopal de Panamá solicitaron a la Asamblea Nacional bajar a primer debate el proyecto de ley 61, por el cual se adoptan políticas públicas de educación integral, atención y promoción de la salud. Monseñor José Domingo Ulloa, a nombre de los miembros de la Conferencia Episcopal, explicó que ese necesario escuchar a todas las organizaciones, expertos y personas que tengan que aportar al tema, a fin de lograr consensos. Ulloa destacó que la iglesia católica apoya a una educación sexual positiva y prudente. A continuación posición de la Conferencia Episcopal de Panamá sobre este tema: La Iglesia siempre ha afirmado que los padres tienen el deber y el derecho de ser los primeros y principales e insustituibles educadores de sus hijos, también en el plano sexual y moral. Compartimos con la sociedad panameña la inquietud por el contenido de un anteproyecto de ley sobre este tema que está próximo a ser discutido en segundo debate en la Asamblea Nacional. Teniendo en cuenta los interrogantes e inquietudes que el proyecto ha suscitado en amplios sectores de la sociedad, hacemos un respetuoso llamado para que esta iniciativa sea bajada a primer debate, con el fin de escuchar las propuestas de los distintos sectores y lograr los consensos necesarios que permitan una educación sexual profunda e integral, sin que se violente la dignidad de nuestra niñez y juventud con nociones reduccionistas de una sexualidad banalizada y empobrecida. No podemos aceptar experimentos que han fracasado en otros lugares, pero tampoco podemos desconocer que tenemos que actuar como sociedad ante la asfixiante situación que viven nuestros niños y niñas, bombardeados por un entorno hedonista y procaz, que, desde la música, los programas televisivos, la prensa sensacionalista, el ciberespacio cargado de pornografía, y las propuestas publicitarias basadas en clichés eróticos, invitan a la sensualidad y al placer sin convicción, responsabilidad ni amor fecundo. Por eso invitamos a todos, padres de familia, pedagogos, profesionales de la salud, consejeros, fieles de todas las denominaciones religiosas, y muy especialmente a los jóvenes --quienes tienen derecho a ser escuchados sin que se les manipule-- para que juntos encontremos respuestas desde nuestra realidad y nuestra identidad como nación, entendiendo que toda ley de educación sexual pasa por la obligación de legislar en favor de la familia como institución. Al escuchar los debates donde han opinado diversos sectores, podemos decir que todos estamos de acuerdo en que es necesaria la educación sexual, pero debemos buscar consensos en cuanto al qué y cómo se debe impartir y las competencias de los involucrados en esta enseñanza. Ojalá que defender la familia generara la misma pasión de todos los sectores, porque es en ella donde están los verdaderos problemas sociales y es reforzándola donde podemos dar las soluciones permanentes.
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