Jessica aún sueña con ser modelo
La bomba molotov le quemó glúteos, espalda y brazo.
Jessica Bristán, de 17 años, es la joven quien fue alcanzada por una molotov el 7 de julio, junto al profesor Arturo Adames y otro estudiante, tras actos vandálicos de un grupo de estudiantes del Nido del Águilas. Solo quería ser modelo.Recluida en la Sala de Quemados del Hospital Santo Tomás, Jessica, quien cursa el quinto año en ese plantel, solo tenía la ilusión de graduarse e ir a la universidad a estudiar una carrera en Criminalística; además de incursionar en el mundo de las pasarelas, sueño que se disipa cuando siente las quemadas en glúteos, espalda, costilla y brazo.Ubicados en un humilde pero acogedor cuarto en Santa Ana, Eliécer Bristán y su esposa, Yisilka Marín, dijeron que todavía no hay fecha para la salida de su hija, pues las quemadas siguen siendo delicadas. Ella es fuerte, pero debe estar boca arriba porque le arde, luego de ser bañada en una tina con cloro para matar la infección, dijo su madre.Ese martes, Jessica trató de huir de las bombas molotov, pero una la alcanzó inesperadamente le quemó el pelo también, recuerda su progenitora, a quien le preocupan las cicatrices que le quedarán a tan corta edad. Los doctores le han explicado a la familia Bristán que su hija deberá ver un psicólogo, una vez le den de alta.El recurso económico es muy limitante para esta familia; pronto tendrán que acondicionar el cuarto, y así tratar que su hija mejore bajo todos los parámetros indicados por los doctores.Por otro lado, la ministra de Educación, Marcela Paredes, explicó que hasta la fecha hay cuatro denuncias interpuestas ante el Ministerio Público por los actos violentos que se dieron en el Instituto Nacional ese día, además se ha hecho la convocatoria para nombrar a un rector titular, mientras tanto, la escuela sigue cerrada.