La Iglesia y el mundo no quieren cristianos y jóvenes ambiguos
Un mensaje fuerte y claro fue el que envió ayer el arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, sobre el gran aporte que la Jornada Mundial de la Juventud JMJ quiere realizarle a la juventud del mundo y de la región.
"Primero hay que ser buenos ciudadanos para poder ser buenos cristianos, no puedo ser buen cristiano, rezar mucho, si primero no soy buen ciudadano", dijo monseñor Ulloa.
El religioso advirtió que la JMJ va a terminar en una toma de decisiones para los jóvenes.
"No me canso de decirlo, fruto de la jornada es tu decisión, o me caso y formo una familia, o me quedo soltero por vocación, no por soltería, porque agarré el último vagón y se me fue", señaló el arzobispo.
Además hizo énfasis que hay que asumir que si se entrega la vida a la soltería, o se es sacerdote o religioso porque no hay otra forma de responder a la misión.
"Cristiano y joven ambiguo no lo quiere el mundo y no lo quiere la Iglesia, y este es el gran fruto de la JMJ", dijo Ulloa.
Recalcó que muchos de los problemas de la tercera edad es que no se tomaron en serio sus vocaciones.
Monseñor concluyó diciendo que muchos se casaron, fueron padres y algunos fueron sacerdotes o religiosos, y no tenían esta vocación.
Monseñor Ulloa invitó a ser embajadores en cada una de las parroquias para que se pueda acoger a los visitantes a la JMJ.