Llanto desgarrador opacó sonido de las aves durante sepelio
El llanto desgarrador de niños, hombres y mujeres, opacó el cantar de las aves y el sonido del mar, en lo alto de un cerro donde está situado el cementerio de Punta Alegre, en la comarca Ngäbe Buglé, donde le daban cristiana sepultura a los cuerpos de Eliseo Tomás padre y Eliseo Tomás hijo, fallecidos en el accidente de Antón, en Coclé, el domingo.
Eran aproximadamente la 1:30 p.m., cuando llegó el momento más difícil para la familia Tomás, despedir a dos seres queridos que nunca más verán, la madre, el padre, las hermanas y hermanos, primos, sobrinos, vecinos y conocidos estaban inconsolables y se iban hasta el suelo llorando, gritando.
Cánticos y rezos en el idioma Ngäbe Buglé se escucharon, a nadie le dio pena que lo vieran llorar, las mujeres usaban la tela blanca que llevaban sobre sus cabezas como símbolo de duelo, los hombres con sus gorras, suéter o sencillamente con las manos se limpiaban las lágrimas mientras enterraban los pies en el lodo para evitar caer a la tumba.
Situaciones similares se vivieron este doloroso miércoles, en las comunidades de Cayo de Agua, Bahía Azul y Cayo Paloma de donde eran oriundos las 11 víctimas del accidente ocurrido la tarde del domingo donde 18 personas murieron, en Antón, provincia de Coclé, cuando se dirigían a una finca a cosechar sandías.
Este martes llegaron cinco cadáveres más, uno fue trasladado a la morgue del hospital Raúl Dávila de Changuinola para ser sepultado este jueves, él era oriundo de la comunidad de Las Tablas, área fronteriza con Costa Rica.
Este jueves en horas de la mañana llegará el mandatario de la nación, Juan Carlos Varela, al aeropuerto de Rambala y desde allí realizará una gira por las comunidades donde están los dolientes de las víctimas.