Los desalojan, pero se quedan en el terreno
Seis casas de madera que se encontraban pegadas a un muro en el sector conocido como La Datsun, en el corregimiento de Curundú, fueron removidas ayer.
Al lugar llegaron unidades de la Policía Nacional para garantizar el orden, mientras las viviendas eran demolidas.
El representante de Curundú, Germán Sánchez, dijo que el terreno de La Datsun es privado, por eso se demolieron las casitas. Lo curioso es que los dueños de las casitas que fueron derribadas las empezaron a levantar en el mismo terreno.
Las personas que ocupaban las viviendas explicaron que la barriada se llama El Atardecer, y que está compuesta por unas 61 viviendas.
En tanto, el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial Miviot informó que tenían conocimiento de la ocupación de las tierras privadas, pero que eso es un tema que les compete a las autoridades locales.
Según los trabajadores que estaban tumbando las infraestructuras, también se destruyeron dos casas que eran de indigentes.
El equipo de día a día observó que en el sitio viven en condiciones precarias, pues no cuentan con los servicios públicos como agua y energía eléctrica. También hay muchos niños y mujeres en estado de gravidez.
Las personas de la invasión viven detrás de las torres azules del proyecto Curundú.