Los sonaeños se sienten impotentes
"Somos hijos de la escuela Miguel Alba y ansiosos acudimos con placer", algo que ya no pueden hacer los estudiantes de este plantel educativo, porque fue derrumbado.
Lo que más lamentan los padres de familia y cuerpo docente del Miguel Alba, en Soná de Veraguas, es que han pasado cuatro años y la escuela que les prometieron aún no se empieza a construir.
Edgar González, presidente del Club de Padres de Familia de la Escuela Miguel Alba, dijo que de parte del Ministerio de Educación siempre les dicen: "Se va a hacer, está en proceso, está en trámite".
Advirtió que como medida de presión van a cerrar con candado las instalaciones del Meduca en Cárdenas.
Oriel Ruiz, alcalde de Soná, Veraguas, aclaró que la empresa que tenía el proyecto de la Escuela Miguel Alba se dio a la quiebra, además no entregó la información completa.
Destacó que la aseguradora asignó a otra empresa y le han pedido que hagan las cosas bien.
En tanto, Chong Lee Rico, ingeniero Municipal de Soná, dijo que la empresa no cumplía con los reglamentos técnicos vigentes constructivos en el país.
Por otro lado, detectaron que la obra que iban a construir no tenían un diseño antisísmico, no se consideró la carga de viento. Además la cimentación del suelo no alcanzó el porcentaje solicitado, y el acero que iban a utilizar no era el más recomendado.
En las diferentes acciones de protesta que hemos realizado, los estudiantes han perdido un año de clases. Por eso no los queremos afectar más, porque son los más perjudicados.Los estudiantes están dispersos en casi cinco centros diferentes, entre esos un centro comercial llamado Alto Verde.