Lucha contra las malas prácticas
Las malas experiencias con profesionales del sistema de salud público y privado en Panamá son un tema de todos los días, o al menos es lo que parece, pues en lo últimos años las denuncias de este tipo han unido a muchas familias panameñas.
Silvino Frías tiene una hija de 18 años y, emocionado por la llegada de su primer nieto, asistieron el pasado 10 de mayo a un hospital público; 10 días después, la alegría pasó a sufrimiento y desesperación, pues su hija comenzó a sentirse mal y tras varios estudios, los médicos se percataron de que en su cuerpo habían quedado pedazos de gasas clínicas, lo que casi le cuesta la vida.
Según Silvino, ellos no cuentan con dinero para poner un abogado que defienda sus derechos, por lo que han buscado ayuda de los medios para denunciar el caso.
Así como ellos, en Panamá han habido otros casos conocidos, como el de Ana Teresa Meneses, Carmen Sousa y Raúl Leis (hijo), todos vinculados a estos hechos.
Raúl Leis perdió a su padre por una situación negligente, mientras que Meneses y Sousa sobrevivieron con mucho esfuerzo y ayuda, luego de pasar algo parecido.
Según Leis, a pesar de las múltiples denuncias y noticias de malas prácticas en salud, son muy pocos los casos que se concretan en investigaciones exhaustivas, pues no se sanciona a los responsables.
En ministro de Salud, Francisco Javier Terrientes, dijo que este año desconoce si hay alguna denuncia de negligencias médicas a nivel público, pero lo que sí le preocupa son las malas prácticas de médicos sin idoneidad.
¿Y la ley?
En el pasado, el Ejecutivo reglamentó la Ley 68 de 20 de noviembre de 2003, la aplicación de la norma es competencia de los trabajadores del sector salud.
Entre los puntos más relevantes señala que los centros y servicios de salud, públicos y privados, deben tener en un lugar visible la información de los servicios que prestan, el personal que los brinda y los horarios de atención.