A merced de un mal servicio de taxi
Su nombre es Jacinto, lo dice el carné que cuelga del retrovisor. A diferencia de otros, este no habla mucho, suele decir cosas puntuales.
Luego de cinco intentos y del popular "no voy", este taxi fue abordado en la Terminal de Transporte de Albrook y tardó unos 35 minutos hasta la avenida Ricardo J. Alfaro Tumba Muerto, utilizando los conocidos "short cut" atajos.
Jacinto cobró por la carrera $5.00; conduce un taxi sedán, limpio por fuera; sin embargo, por dentro estaba sucio, se pudo ver envolturas de galletas en medio de los sillones y en la parte frontal del automóvil.
Él vestía un pantalón desgastado, chancletas que dejan ver sus uñas enterradas y sucias. Su imagen era desagradable.
Luego de 10 minutos de trayecto, Jacinto, un tipo de unos 40 años, rompió el hielo cantando una clásica salsa sensual; giraba el timón con una mano y en la otra tenía introducido cinco billetes de $1, se rascaba la barriga y seguía cantando.
Mientras se vivía esta experiencia, en la entrada de Linda Vista, en Tumba Muerto, las amigas Jacinta y Serafina, dos adultas mayores, estaban molestas porque un conductor, de forma grosera, se negó a llevarlas hasta plaza Tocumen. Al final, optaron por tomar un metrobús.
Luis Torres, defensor de los usuarios piensa que muchos de los taxitas rompen su enojo con los clientes, cobrándoles de más y hablándoles mal y lo que no saben es que todo esto los hace estar fuera del negocio, el cual deben mejorar.
No dan un buen servicio y la gente está cansada de esto. Deben mejorar para no ser desplazados por los uber, luego se quejan de que están siendo desplazados.El 15 de mayo los conductores de taxis y de transporte de turismo hicieron una caravana masiva en contra de Uber.