No los limitan a seguir
Creer en ti mismo es otra manera de decir que tienes confianza, es un lema que han adoptado bien nuestros dos perfiles, un joven con discapacidad y una madre con un hijo con discapacidad, quienes ejercen el trabajo con amor y entusiasmo.
Tal es el caso de Indira Ordóñez, de 36 años, contadora con más seis años de trayectoria en obras transformadoras como el Saneamiento de la Bahía de Panamá y actualmente el proyecto Expansión del Aeropuerto Internacional de Tocumen.
Ella es madre soltera, con dos hijos: Joseph, de 11 años de edad, y el menor Jafeth, de 9 años de edad.
El mayor tiene síndrome Klinefelter, que es una afección genética que sucede en los hombres cuando tienen un cromosoma X extra.
A pesar de todo lo que tiene que pasar con su vástago, Indira trabaja optimista y abnegada, es una madre ejemplar y de mucho compromiso.
La joven madre asegura que sus familiares y sobre todo sus compañeros de trabajo realizan actividades para poder costear tratamientos, terapias y medicamentos que necesita Joseph.
Otro de los perfiles de gente luchadora es el de Eliécer Ceceña, un joven de 26 años de edad, con una discapacidad física a consecuencia de un accidente de tránsito hace seis años en el área de Loma Cová, Arraiján.
Este accidente lo dejó en coma por más de 10 días y con un diagnóstico de hemiparesia parálisis, que compromete su área motora gruesa y lado derecho de su cuerpo. Esto provocó un trauma familiar muy fuerte.
Tras haber sufrido una recuperación larga desde el 2011 , el joven explica que ha pasado por múltiples tratamientos para hablar y caminar, pero el mejor tratamiento que la vida le ha permitido es ser parte de una familia excepcional y luchadora.
Al igual que Indira, él también labora en el Proyecto de Expansión del Aeropuerto de Tocumen, donde se apoya de un bastón para seguir adelante.
En el país, las personas con capacidades representan una parte del grupo vulnerable de nuestra sociedad.