Panamá, como su hogar temporal
Cada sábado, 40 jóvenes refugiados manejan sus emociones a través de las artes en los talleres Mentes libres, que es ofrecido por el Servicio Jesuita a Refugiados en Panamá.
Según Tirso Castillo, sociólogo-criminólogo, las víctimas más vulnerables son los niños y jóvenes puesto que producto de la violencia en su país se afecta su desarrollo emocional y psicológico, convirtiéndolos en seres inestables.
El taller del SJR le brinda atención psicosocial, seguimiento escolar, ayuda humanitaria, además, atención legal para su estatus migratorio.
Según cifras de la Organización Nacional para la Atención a Refugiados (Onpar), existe un total de 32 refugiados, 165 solicitantes de refugio y se han rechazado nueve solicitudes de refugiados. Los jóvenes que participan de los talleres "Mentes libres" son de nacionalidad colombiana, salvadoreña y cubana.
Según la Onpar, las solicitudes se encuentran en estas cifras: Colombia 489, Cuba 41, Haití 2, Jamaica 1, Venezuela 13, El Salvador 5, Afganistán 9, Bangladesh 6, Ghana 33, Nicaragua 4, Nigeria 17, Camerún 2, Albania 1, Ecuador 1, Honduras 1 y Kenia 1.
Según Castillo, el abuso sexual es el principal daño que sufren los jóvenes refugiados y familiares.