Pierde su encanto
La belleza y grandeza que alguna vez tuvo el lago de Los Andes #2 es cosa del pasado, al punto de que ya nadie se baña en sus aguas porque están contaminadas.
Si alguien osa visitar este lugar, se encontrará con una marea de basura que la brisa ha ido acumulando en la orilla.
Según los moradores, el lago tiene muchas historias sobre su formación, pero la que más creen es que era una cantera que se llenó de agua.
Cuentan que es tan profundo que nunca un buzo ha podido llegar a tocar el fondo del lago.
Además, años atrás, este era muy visitado por muchachos quienes se divertían nadando y pescando tilapias.
De esto hace mucho tiempo, expresaron los moradores, que tienen sus casas al lado del lago.
A pesar del montón de basura en el lugar, se pueden observar animales como el cormorán o pato cuervo, garzas y peces.
Según los residentes, hasta cocodrilos ha tenido el lago, tan grandes que a uno le llamaban Juancho. Pero lo que más sobresale ahora son las botellas plásticas de todo tipo, juguetes y hasta neveras.
Esta situación preocupa a la comunidad, pues saben que hay una alerta por dengue y que van siete víctimas fatales.
Una de esas personas que está muy preocupada de ver tanta basura en el lago es Azucena Quintero, quien vive alquilada en una casa ubicada frente al lago.
Su temor crece porque ya le dio dengue y teme que si le vuelve a dar, esta vez no sobreviva para echar el cuento.
Es por esto que le hace un llamado a las autoridades, para que envíen a alguien para que saque toda la basura que está contaminando las aguas del lago.
Ellos sienten que si al lugar se le mete la mano y se le da el mantenimiento adecuado puede reverdecer laureles y convertirse en lo hermoso que alguna vez fue. Y es que sienten que el lago tiene mucho potencial para convertirse en un lugar turístico que pueda inyectar a la economía del sector, prueba de esto es un rancho que aún tiene sus infraestructuras al pie del lago y que en su momento fue un sitio muy visitado.
Pero lo que más quisieran por el momento es que la gente deje de arrojar sus desechos en el lugar, porque es un potencial criadero del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue.
Los moradores solo piden que sus denuncias no caigan en saco roto, y el lago siga perdiéndose o en última instancia alguien muera de dengue.