Piratas de lujo
Unos 500 buses piratas operan en todo el país y alrededor de 14 mil usuarios recurren a ellos diariamente para ir a sus trabajos y hogares. Según los panameños, los utilizan porque a diario viven una odisea al momento de esperar los metrobuses, que no se dan abasto para la cantidad de población que se moviliza, por lo que optan por recurrir al transporte informal.
Día a día realizó un recorrido en un busito pirata desde Calle 25, en Calidonia, hasta el Rey de Vista Alegre, Arraiján, para conocer la forma en que opera este transporte. El tiempo que se toma en llegar al lugar de destino oscila entre 20 a 25 minutos, dependiendo de la velocidad y el tráfico. En su mayoría tienen rines de lujo, equipo de sonido y televisión que sobrepasan los decibeles del volumen, por lo que algunos pasajeros se molestan.
Se pudo apreciar que este transporte tenía extintor contra incendios. Entretanto, el chofer y su secretario portaban camisa para identificarse de las otras rutas. En la capital estos busitos operan en áreas como la 5 de Mayo, Calidonia, Gran Estación de San Miguelito, corredores Norte y Sur, terminal de Albrook, entre otros puntos. Mientras tanto, los usuarios tienen sentimientos encontrados: unos dicen que llegan rápido a sus destinos; otros mencionan que no son seguros pero que deben tomarlos, ya que el metrobús no cumple con un buen servicio; y una minoría no los usa por seguridad. Rafael Reyes, presidente de la Cámara Provincial de Transporte de Panamá, no está de acuerdo con la medida del Gobierno en censar a los piratas.