Pone de su salario para el comedor
Una labor titánica viene realizando desde hace casi dos décadas el señor Alfredo Rosas con el comedor Divino Niño de San Joaquín, sin embargo, muchos de sus patrocinadores lo han dejado solo.
A punto del llanto, Rosas expresó que solo cuenta con un banco que le entrega $500.00 mensuales, lamentablemente, este dinero no es suficiente para alimentar a los 100 niños que religiosamente llegan al comedor todos los días.
Manifestó que del cheque de su jubilación aporta para comprar comida para los niños, pues es creyente de que el hambre es mala consejera.
Con tristeza mostró la libreta de ahorros del comedor, en la que se refleja que tiene $16.01. Esta situación le preocupa, pues gracias al comedor, hoy día muchos de los niños que pasaron por allí son doctores, abogados, ingenieros.
Contra viento y marea, Rosas continuará dando de comer a los niños, ya que en todo este tiempo ha visto que la violencia ha disminuido en el barrio. Él solo pide apoyo en esta misión.