Rechazan cierres
La medida de cerrar las calles como un medio para llamar la atención de las autoridades sobre los problemas que aquejan a las comunidades es rechazada por la mayoría de las personas que a diario deben trasladarse del interior a la ciudad capital y viceversa.
Ayer, desde las cuatro de la madrugada, dos movimientos reivindicativos, escenificados en Arraiján, reclamaban la atención a sus demandas, y optaron por el cierre de la Interamericana.
Dos manifestaciones se realizaron, una en la entrada de Arraiján, a la altura del puente peatonal y vehicular, por moradores de la comunidad de La Gran Bendición, quienes protestaron por el atropello del que fueron objeto los invasores de Los Abanicos en Chiriquí, y porque no se han cumplido sus demandas ante el Miviot de que se les reconozcan 10,000 dólares en materiales para ellos construir sus casas. La otra protesta o manifestación la protagonizaron los moradores de la comunidad de Bique, quienes protestaban contra el Ministerio de Obras Públicas para que les arregle la calles principal que está intransitable.
Por su parte, Temístocles Herrera, gobernador de Panamá Oeste, fue enfático al señalar que no se justifican protestas de este tipo que afectan a terceros, en especial cuando se trata de invasores que están conscientes de que ocupan terrenos ajenos, titulados, y encima de ello, perturban la paz y la tranquilidad de la gente que no tiene nada que ver con sus problemas.
Según el artículo 38 de la Constitución, la autoridad puede tomar medidas de policía para reprimir abusos como la perturbación del tránsito y alteración del orden público, dijo el abogado Reinier Londoño.